miércoles, 12 de febrero de 2014

Modificación Discurso de Alex de la Iglesia en la XXV Ceremonia de entrega de los Goya

“Buenas noches. El día de hoy ha llegado porque hace 25 años, doce profesionales de nuestra docencia, en medio de una crisis tan grave como la nuestra, caminaron JUNTOS a pesar de sus diferencias. Quiero empezar este discurso felicitando a los fundadores de la academia.
Internet es, precisamente, la salvación de nuestra enseñanza. La educación no es enseñanza hasta que alguien se sienta delante y la ve. Si queremos que nos respeten, hay que respetar primero
No sólo ellos, sino todos los que me han precedido en esta institución, vicepresidentes, miembros de las juntas directivas y el conjunto de los académicos, nos han traído esta noche aquí, al Teatro Real, para celebrar el 25º aniversario de la Academia de la Educación y Ciencias de la comunicación y la existencia misma de los premios al docente. A todos, muchísimas gracias.
PUEDE PARECER que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y NADA MÁS. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa del la educación. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.
Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.
No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. La educación no es enseñanza  hasta que alguien se sienta delante y la ve. La esencia de la educación en TICS se define por dos conceptos: una pantalla, y alumnos que la disfruta. Sin alumnos esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.
Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.
Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría el mercado de la educación de esta forma y que el que se recibiera o no nuestra enseñanza no iba a ser sólo cuestión de llevar al alumno a las aulas.
Internet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son alumnos, son sencillamente gente, son nuestro PÚBLICO.
Ese público que hemos perdido, no lee libros porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que NO TENEMOS MIEDO a internet, porque internet es, precisamente, la SALVACION de nuestra educación.
Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE MERCADO que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia una nueva manera de entender el negocio de la educación.
Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar NUNCA nuestras OBLIGACIONES. Tenemos una RESPONSABILIDAD MORAL para con el público. No se nos puede olvidar algo esencial: educamos porque los alumnos NOS PERMITEN hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.
Los docentes de los que hablamos esta noche son la prueba de que en este país nos dejamos la piel trabajando. Sin embargo, el mismo esfuerzo o mayor hicieron tantas otros docentes que NO HAN LLEGADO a los sobres de las candidaturas. Ellos también se merecen estar aquí, porque han trabajado igual de duro que nosotros.
Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los premios al docente TAN SÓLO una cosa: qué más da ganar o perder si podemos educar, TRABAJAR en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse LIBRE creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos educadores, contamos historias, creamos mundos para que el alumno viva en ellos. Somos más de 30.000 personas que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del PRIVILEGIO que la sociedad nos ofrece.
Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.


Y Por último, me gustaría contarle algo al próximo Presidente de la academia, que ya me cae bien, sea quien sea: estos han sido los dos años más felices de mi vida. He conocido gente maravillosa de todos los sectores de la educación. He visto los problemas desde puntos de vista NUEVOS para mí, lo que me ha enriquecido y me ha hecho mejor de lo que era. He comprobado que trabajar para los demás es una experiencia extraordinaria por muy duro que resulte en un principio, y sobre todo: han pasado 25 años MUY BUENOS, pero nos quedan muchos más, y seguro que serán MEJORES”.

Cuestiones planteadas:

¿Cuál es tu opinión sobre las ideas extraídas?
Es curioso como internet y las nuevas tecnologías en general han revolucionado los medios de comunicación igual que a la enseñanza. Nuestros alumnos, fuera del aula, pueden tener acceso a recursos electrónicos que incluso el centro escolar no posee. Es por ello correcto decir que la educación con tecnologías, internet...etc. forma parte de nuestro presente y no de un futuro más lejano. Educar implica comunicación. No podemos educar si no pretendemos un feed-back con el alumno. Hablamos de alumnos activos que aprendan a comunicar sus conocimientos y de mantener un respeto hacia los mismos ( como si de espectadores de cine se tratara). Por ello, es comprensible que tenga tanta relación la revolución de las nuevas tecnologías en el mundo del cine al igual que en las aulas. El docente actual debe buscar que el imput que reciben nuestros alumnos se adapte a sus características y sea motivador al igual que atractivo para ellos, si no, no estaremos teniendo un respeto hacia esas personas que se sientan delante nuestra a escuchar la información que les trasmitimos. Tenemos que buscar la adaptación de la enseñanza a la situación y necesidades de los alumnos. Si por ejemplo, vemos un problema de lectura grave en ellos, no hay mejor forma que animarles mediante las nuevas tecnologías a formar parte de ese mundo de fantasía con el que , a demás, aprenderán cosas necesarias para su formación académica. Educar sin alumnos no tiene sentido, el proceso de enseñanza-aprendizaje no sería posible, por lo que, al igual que un director de cine se preocupa porque su película sea vista por el mayor número de personas posible, un docente debe preocuparse porque una educación de calidad sea posible y accesible a todos los alumnos que acuden a las aulas.

¿Consideras que se  acercan a la realidad? 
Sí.Considero que es un discurso muy realista que demuestra un análisis muy objetivo y  acertado de lo que sucede en la realidad con los medios de comunicación. Nos gusten más o menos como docentes su utilización en el aula, la realidad es que las nuevas tecnologías hacen accesible la información a un mayor número de personas posible y en un periodo de tiempo casi inmediato. Esto tenemos que tenerlo en cuenta a la hora de educar, todo lo que facilite un avance hacia el acceso de información debemos de estudiarlo, analizarlo y posteriormente valorar su importación a la enseñanza. El fin de la educación es generar en los alumnos la capacidad de poner en practica sus conocimientos y para ello también es necesario un correcto manejo, análisis y comunicación de la información que obtengan en un futuro en la vida real.

¿Cómo ves tu futuro en las aulas, con o sin TIC? 
Si adaptamos realmente las necesidades de nuestros alumnos a nuestras aulas, nos veremos en la obligación de incluir las TIC en nuestra práctica docente. En cambio, un docente que no tenga en cuenta estos aspectos, que trabaje de una forma más tradicional, con metodologías menos activas y participativas por parte de los alumnos, evitará en todo momento cualquier contacto con estas nuevas tecnologías para poder llevar el control de la clase. Este tipo de docencia es, aun hoy, una realidad en las aulas y muchos docentes son reacios a utilizar las nuevas tecnologías en sus clases e incluso conocer su manejo. Se debe formar a los futuros docentes para que se produzca un cambio en estas metodologías e incluso formar a los que ya ejercen para que comiencen a cambiar esa mentalidad. Los cambios se producen de manera considerablemente rápida, los alumnos tienen acceso a esas tecnologías fuera del aula y debemos sentirnos en la obligación de querer enseñarles su correcto manejo para además, hacer el proceso de enseñanza-aprendizaje más atractivo y motivador para los alumnos, que son aspectos clave para el éxito de la educación.

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